Los cristianos estamos llamados para ser instrumentos de bendición, por lo que tenemos que aprender a bendecir a quienes nos pagan con mal. DIOS conoce los pensamientos de este mundo, sabe muy bien que el impío no le importa el bienestar de las personas, por lo que toman venganza a sus manos o mejor dicho hacen justicia por sus propios medio. El creyente debe ser todo lo contrario (misericordioso), aun cuando nos maldicen, nos vituperen y nos diga todo tipo de mal.
Si disfrutaste nuestro artículos, siéntete libre de suscribirte a nuestro feed rss










