Uno de mis profesores hizo que cada uno de nosotros trajera una bolsa de plástico claro lleno de papas. Por cada persona a la que nos rehusáramos perdonar nosotros debíamos elegir una papa, escribir en ella el nombre y la fecha, y ponerla en el bolso plástico. Algunos de nuestras bolsas, como usted puede imaginarse, eran bastante pesadas. Entonces nos dijeron que teníamos que llevar la bolsa con nosotros a todas partes por una semana, poniéndolo al lado de nuestra cama en la noche al dormir, en el asiento del carro al conducir, al lado de nuestro escritorio en el trabajo. La molestia de arrastrar esta bolsa por todos lados con nosotros hizo que reflexionáramos en el peso espiritual que llevábamos, y cómo teníamos que poner nuestra atención en la bolsa todo el tiempo para no olvidarla, y evitar dejarla en lugares embarazosos. Naturalmente, la condición de las papas deterioró con el tiempo y ya no eran mas que una masa podrida y de un aroma repugnante. …haz clic aqui para leer mas
Si disfrutaste nuestro artículos, siéntete libre de suscribirte a nuestro feed rss
Categorias de la Publicación:
Articulos Tags:
Reflexión2 Comentarios